CARTAGENA: La decisión municipal evita riesgos en Semana Santa

miércoles 30 de enero, 2013

La decisión municipal de prorrogar unos días el contrato con Sillas Gil ha tenido un objetivo primordial: evitar problemas con el servicio de sillas en plena Semana Santa. La Junta de Cofradías, enfrentada con los responsables de la actual concesionaria por diferencias surgidas durante los últimos tres años, era partidaria de hacer el cambio sobre la marcha: Sillas Gil trabajaría hasta la recogida de los traslados del Martes Santo y en la procesión del Miércoles ya habría una nueva empresa al frente del alquiler de los asientos.

Sin embargo, el Ayuntamiento ha optado por una opción más prudente y lógica, en palabras de un portavoz oficial. No era necesario exponerse a un cambio que, por falta de experiencia, hubiera podido ocasionar daños irreparables a la imagen de una Semana Santa declarada de interés turístico internacional, añadió la misma fuente. Sillas Gil suscribió el actual contrato en marzo de 2009, por un periodo de cuatro años, sin la simpatías de las cofradías porque se lo adjudicó tras realizar una rebaja sustancial al anterior. La empresa se comprometió a pagar anualmente 45.000 euros para la Semana Santa cuando en 2007 había pagado 76.758 euros, aunque en 2008 bajó hasta los 39.000 euros porque alegó graves pérdidas el año anterior debido a la suspensión de desfiles por la lluvia. Los hermanos mayores reprocharon en 2009 al entonces concejal de Hacienda y Contratación, José Cabezos, que no hubiera sido capaz de conseguir mayores ingresos. Durante los últimos tres años se han sucedido las quejas de las cofradías por la colocación de las sillas, la suciedad de los asientos y la falta de encargados en algunas calles del recorrido. 


FUENTE: La Verdad

Twittear


Subir
Diseño Web nlocal