MARBELLA: Francisco Gil Hermano mayor de la Cofradía de la Pollinica

lunes 14 de enero, 2013

Entrevista vía  Diario Sur

Tras el primer acto cofrade importante del año, la presentación del cartel, el mundo cofrade de Marbella saborea ya la cita para la que llevan preparándose desde la pasada Semana Santa. Pollinica dará el pistoletazo de salida a la semana de Pasión el penúltimo domingo de marzo con pocas novedades, solo referentes a las de su banda de música, pero con la misma ilusión de siempre. Con Francisco Gil, SUR abre una serie de entrevistas a los distintos responsables de las cofradías que procesionan en la Semana Santa de la ciudad. -¿Nuestro Padre Jesús de la Misericordia o la Virgen de la Paz y Esperanza lucirán novedades este año? -No habrá novedad en ninguna de las dos secciones, aunque sí en nuestra Agrupación Musical, pero no puedo decir nada, es una sorpresa. Habrá que fijarse durante la procesión. -¿La crisis tiene algo que ver en el hecho de que no haya ningún tipo de estreno en los enseres o tronos de las tallas? -Desde luego, la crisis también afecta a la cofradía. Además, nosotros nos centramos mucho en obras de caridad porque la gente hoy día está muy necesitada. -¿Cómo se canaliza esa ayuda? -A través de Cáritas como hacen todas las hermandades de Marbella y luego aparte se tratan casos personales de familias de aquí que nos piden ayuda directamente. En estos tiempos de crisis estamos intentando ayudar al necesitado como parte de la Iglesia que somos. Los casos son estudiados por nuestra vocalía de caridad y solo entonces es cuando actuamos. -¿Qué necesidades cubre esa ayuda? -Son necesidades muy amplias. Desde el pago de un alquiler al comedor escolar de un pequeño. -¿Como hermano mayor de Pollinica es de los que piensan que el cambio de la tribuna presidencial es una necesidad? -Creo que sí, además es un asunto que ha generado debate en el seno de la Agrupación de Cofradías en el sentido de cómo realzarla y darle la importancia que se merece. Pensamos que había dos formas de hacerlo. La primera, que nosotros mismos, los hermanos mayores, ocupáramos esa tribuna en vez de ir acompañando a cada cofradía en su recorrido procesional. Y la segunda, cambiando su ubicación. Pienso que Marbella tiene rincones muy bonitos en los cuales la tribuna luciría mucho más. El problema de la actual ubicación es que es una avenida muy ancha y los tronos de Marbella no son grandes y parece que se pierden. Lo que se pretende con su cambio es dar un poquito más de intimidad. -¿Apuesta por un sitio concreto? -Tiene que ser un sitio suficientemente amplio, que no moleste a los ciudadanos y al tráfico rodado. Hay algunas posibilidades y pienso que en la reunión de la Agrupación de Cofradías (que tendrá lugar esta tarde) vamos a debatirlo. -El Ayuntamiento confirmó a SUR que se decanta por Puente Málaga ¿qué opinión le merece? -No estaría mal. Es un sitio típico de la ciudad, del barrio antiguo de Marbella, aunque no todas las cofradías pasan por él, lo que genera un problema. No podemos olvidar que la tribuna marca el recorrido oficial por donde se supone que tienen que pasar todas las hermandades de Marbella y de hecho la intención es que todas pasen. -¿Qué necesita la Semana Santa para seguir creciendo? -Bajo mi humilde opinión pienso que las cofradías tienen que renovarse, empezando por sus juntas de gobierno, algo que ya está ocurriendo. Ahora solo se puede ejercer el cargo de hermano mayor durante ocho años, a no ser que haya una prórroga por cualquier causa concreta. Y eso me parece muy positivo porque las cofradías se aletargan cuando un hermano mayor y una junta de gobierno se perpetúan en el tiempo. Hay veces que se necesita savia nueva y sobre todo joven. Los jóvenes son personas con muchas ganas y mucha iniciativa y eso hace que la cofradía en sí crezca y a su vez que la Semana Santa se haga más grande. -En vuestro caso esa renovación ha sido forzosa... -Sí, nuestro caso es especial porque este mandato en el que estoy yo era el de Federico Vallés. Yo estaba como teniente de hermano mayor con él. Federico tuvo que dejar el cargo porque entró en el mundo de la política y es totalmente incompatible que un político asuma el cargo de hermano mayor. Al ser yo su segundo, asumí la función y estoy siguiendo por tanto su legislatura, que concluye en esta Semana Santa. -¿Se presentará a la reelección? -No me voy a presentar porque, tal y como le comento, a las cofradías les hace falta savia nueva y esta junta de gobierno va a cumplir ocho años. Esa es la causa principal, pero además, yo llevo en primera línea de batalla muchos años, entré con Antonio Caracuel hace 11 años. Estar al frente de una cofradía es muy sacrificado porque tienes que dedicarle un tiempo que se lo quitas a la familia, al ocio e incluso al trabajo. -¿Cuáles son esas tareas tan absorbentes? -La tarea fundamental y más difícil de todas es mantener viva la cofradía. -¿Y cómo se hace? -Teniendo proyectos e ilusionando a los propios hermanos y a la junta de gobierno día a día. -¿Es difícil conseguir hombres de trono? -A nosotros no, al revés, aunque sé que hay cofradías, con tronos más grandes, para las que sí es difícil. Nosotros tenemos la suerte de tener incluso lista de espera. -¿Cuántos hermanos tienen? -Hermanos de cuota hay unos 600. -¿Y ha habido retroceso o evolución en los años en los que lleva al frente de Pollinica? -He visto evolución entre los niños. Tenemos la suerte de ser el semillero cofrade. Los niños nunca nos faltan y cada vez son más los que salen con nosotros. Hoy precisamente he estado hablando con el encargado de la vocalía de enseres y le he dicho que encargue ya las túnicas porque todos los años nos quedamos muy cortos de túnicas pequeñitas, pero pequeñitas le estoy hablando para niños de un año. Ésas están muy cotizadas por eso hemos pensando en hacer más. -¿Ese afán por ser pollinico desaparece en la adolescencia cuando los que deciden ya no son los padres? -Sí. A mí me pasó también. Con la juventud te puedes desconectar algo, pero el que lo lleva dentro al final vuelve. -¿Cuál es la fortaleza y la debilidad de Pollinica? -Su fortaleza, los niños y el carácter familiar y abierto. Debilidad (ríe), la que tienen todas las cofradías hoy día: hay una crisis de fe muy grande y pese a que se hacen todo tipo de actos para mantenerla viva (la cofradía), la respuesta no siempre va pareja al esfuerzo. ::NIEVES CASTRO

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