SEVILLA: Antonio Burgos Rodríguez es el nuevo hermano mayor de San Esteban.

miércoles 26 de diciembre, 2012

La Hermandad de San Esteban vuelve a tener un hermano mayor tras cinco años de comisionado del Arzobispado. El pasado día 18, los hermanos acudieron masivamente al cabildo de elecciones para mostrar su apoyo a la única candidatura presentada. Antonio Burgos Rodríguez, de 41 años de edad, economista, consultor de empresas, casado y con tres hijos, es la persona que debe profundizar durante los próximos cuatro años en la normalización -palabra que más repite- de la cofradía del Martes Santo. Sobre todo, tiene una cosa muy clara: "Lo más importante dentro de todos los ámbitos que conforman la corporación es el de la propia Hermandad. Es decir, su esencia: formación, culto a Dios y caridad. Aunque suene a tópico y a típico, es a lo que nos tenemos que dedicar ahora. Todo lo demás es secundario". 

Al nuevo hermano mayor de San Esteban se le nota su desempeño profesional a la hora de expresar sus ideas. Repite los mensajes que quiere transmitir una y otra vez para que calen en la audiencia. Y hará lo mismo con los hermanos durante su mandato. Ante todo, Burgos recuerda que la hermandad forma parte de la Iglesia y que esto no puede caer en el olvido: "Hay que recordarlo constantemente. Es de humanos caer banalmente en lo que se esté haciendo en ese momento, como limpiar plata o llevar alimentos a los necesitados, y olvidarnos que somos Iglesia. La respetamos y la tenemos que escuchar y entender". Primer mensaje. 

La segunda idea que quiere transmitir es que todos están en el mismo barco para servir a la hermandad. "Los miembros de la junta de gobierno son los primeros servidores. El gran proyecto es que se siga avanzando dentro del proceso de normalización emprendido durante la etapa del comisionado para que cuaje el espíritu que ha hecho que la reflexión individual de cada hermano, su posterior puesta en común, y la superación de los problemas, no se pierda". El tercer mensaje es el de centrarse en lo importante y no en lo accesorio. "Todos los ámbitos de la hermandad son importantes, pero ahora nos interesa su núcleo. Nos dedicamos al culto, la formación y la caridad. Es lo que nos distingue de otras asociaciones". 

Burgos, que llegó a la hermandad cuando era joven, por la devoción que su madre tenía a la Virgen de los Desamparados, asegura que de los errores recientes se aprende, igual que destaca todas las cosas buenas que en San Esteban se han hecho durante sus casi 90 años de historia. Jesús Creagh lo llamó para que lo acompañara como auxiliar. Ahora él se ha rodeado de un núcleo de personas que lo ayudarán a seguir el proceso de normalización y a culminar la recuperación total de la hermandad. Siempre teniendo claro cuáles son sus fines primordiales: formación, culto y caridad. "Es lo que nos distingue".


FUENTE: Diario de Sevilla

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