ÚBEDA: el Ayuntamiento y la Unión de Cofradías presentaron en Fitur el cartel anunciador de la Semana Santa 2013

jueves 31 de enero, 2013

«Una de las expresiones que mejor nos define a los ubetenses y que sirve de principal atractivo turístico y cultural a nivel internacional es nuestra Semana Santa». Con estas palabras definía el alcalde de Úbeda, José Robles, en la presentación del cartel de Semana Santa 2013 en Fitur, una fiesta declarada de Interés Turístico en 1980 y que sirve de reclamo a la variada programación cultural y social de la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

La Semana Santa de Úbeda presenta una serie de particularidades que la convierten en una celebración única dentro de los actos pasionales del conjunto del país, transformando la ciudad en un auténtico vía crucis plástico en el que se mezclan la sobriedad castellana y un contenido barroquismo andaluz. Y ese sentimiento, agregó, es el que plasma la imagen de referencia del cartel de este año que narra uno de los momentos mágicos de la semana de Pasión ubetense: la Virgen de la Soledad tras subir la cuesta de La Merced, entre multitudes, con la muralla, el torreón y el arco del Losal al fondo, y flanqueada por las casas del barrio.

Por su parte, el presidente de la Unión de Cofradías de Semana Santa, José Ramón López-Agulló, ensalzó el papel que juega la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y María Magdalena en la semana de Pasión de Úbeda. De hecho, se trata de la cofradía más antigua de la ciudad y una de las más antiguas de Andalucía, fechada en 1554, y que representa «el sentir de un barrio, el de San Millán, así como el de la ciudad que convierte a esta imagen en parte de su historia y reclamo religioso y cultural ubetense».

La Procesión General del Viernes Santo

De hecho, la Soledad es la encargada de cerrar el desfile de hermandades que participa en la Procesión General del Viernes Santo ubetense. El orden cronológico de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, despliega un espectáculo plástico de cualidades únicas, en el que se mezclan, en una conjunción perfecta, la sobriedad castellana y un contenido barroquismo andaluz, y que culmina, de forma extraordinaria, en esta Procesión General del Viernes Santo.

En ella, todas las cofradías que guardan el orden cronológico acompañan en su procesión al Santo Entierro de Cristo y Santo Sepulcro. Así, participan en la Procesión General once cofradías, tres mil penitentes, veinte tronos que portan cuarenta y seis imágenes, nueve bandas de tambores y trompetas, la Agrupación Musical Ubetense y decenas de insignias de las cofradías.

«Una ciudad volcada con su Semana Santa, cuyo sentimiento se vive durante todo el año de una forma muy especial y en la que están implicados todos los agentes sociales». De forma que, en palabras de López-Agulló, «todo visitante que acude a Úbeda al reclamo de nuestra Semana Santa se acaba sintiendo implicado en ella, formando parte como un ubetense más de ese sentimiento».

Una vez finalizada la Procesión General en la plaza de Andalucía, cada cofradía marcha a su respectivo templo. La Virgen de la Soledad se despide del Cristo de la Expiración, elevado sobre la lonja de la Trinidad y, posteriormente, junto a la Cruz de Hierro, justo antes de entrar en su barrio, se despide del Santo Sepulcro.

Patrimonio cofrade ubetense

Los desfiles procesionales de las cofradías, algunas de las cuales se remontan a los siglos XVI y XVII, revisten una incomparable solemnidad y brillantez. Tallas de los mejores imagineros del siglo XX (Mariano Benlliure, Francisco Palma Burgos, Jacinto Higueras...), acompañadas de multitud de hermanos cofrades en las estaciones de penitencia, marchas de tambores y cornetas, así como el engalanado de balcones y ventanas, hacen de la ciudad un bello escenario de una representación artística.

Entre los momentos más emotivos, de los muchos que podemos encontrar en la Semana Santa ubetense, destacan la salida al amanecer del Viernes Santo de Jesús Nazareno, famosa por la interpretación del 'Miserere' en medio de un imponente silencio.

Las cofradías ubetenses atesoran un rico patrimonio artístico que, en gran parte, procede del resurgir de la posguerra. Es muy poco lo que pudo salvarse en 1936 (trono de plata del Santo Sepulcro, una imagen de San Juan que actualmente se encuentra en Jaén y algunos enseres). Destacan el Pendón de Jesús Nazareno, copia de uno del siglo XVIII que aún conserva la cofradía, la campanilla de 1798 de Jesús Nazareno, una media luna de la Virgen de la Soledad de finales del siglo XVIII y banderines de cola, mantos sevillanos, así como coronas y túnicas de varias imágenes.

Tronos

Los tronos ubetenses muestran particularidades notables, que se deben sobre todo a la impronta de Francisco Palma Burgos. Así, todos ellos mezclan un barroquismo contenido de ascendencia malagueña con la sobriedad que supone el que la mayoría de ellos son procesionados sobre ruedas, redundando en la nota de seriedad que caracteriza a las procesiones ubetenses.

De los tronos de las cofradías, cabe destacar por sus especiales características el del Señor del Borriquillo, los de la cofradía de la Oración del Huerto, el del Señor de la Columna, el de Jesús Nazareno, los de la cofradía del Cristo de la Caída (de plata meneses) y el del Cristo de la Expiración. Las imágenes de la Semana Santa ubetense se caracterizan también por la ausencia de rasgos excesivamente barrocos. Más bien, muestran una sobriedad clasicista, inspirada en los cánones de la mejor imaginería andaluza del siglo XVII.

La música

Otro importante componente del patrimonio de las cofradías ubetenses lo conforma el aspecto musical. La Semana Santa de Úbeda es una de las pocas de España en la que cada cofradía cuenta con una marcha propia para sus titulares. Esto hace que las cofradías ubetenses cuenten, en conjunto, con casi cuarenta piezas musicales propias diferenciadas entre marchas fúnebres y marchas religiosas.

La mayor parte de estas obras destacan por su calidad musical y la especial sensibilidad que levantan entre los ubetenses las marchas 'Virgen de Gracia', de Herrera Moya; 'Desconsuelo', de la cofradía de la Columna, obra de Franco Ribate; 'El Presidente ha muerto', de la cofradía de la Humildad, obra de Victoriano García; y el popular 'Miserere', de la cofradía de Jesús Nazareno, compuesto en 1873 por Victoriano García.


FUENTE: Ideal 

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