VALENCIA: La ermita de Santa Lucía respira otra vez

miércoles 2 de enero, 2013

La ermita de Santa Lucía, cuyo origen se remontan al siglo XIV, exhibe nueva imagen tras una intervención urgente en sus cuatro fachadas destinada a consolidar y airear los muros, que presentaban un grave problema de humedad por la filtración continuada de agua del vecino jardín del hospital, un espacio recién remodelado con el que la iglesia busca encuentro

 La popular ermita de Santa Lucía, en la calle Hospital, se ha librado del problema de humedades y falta de aireación y respira de nuevo, cumpliendo así uno de los principales objetivos de la restauración del templo que ha entrado en su recta final. La intervención, que arrancó hace seis meses, ha permitido reducir en un 70% la humedad y ha sido financiada por la Fundación Hortensia Herrero. El origen de la ermita, declarada Bien de Interés Cultural, se remonta al siglo XIV.

La intervención, dirigida por el arquitecto Salvador Vila -restaurador, entre otros edificios religiosos, de la Catedral de Valencia- se ha centrado en consolidar las fachadas de la ermita que presentaban grietas y grandes manchas de humedad provocadas por la continua filtración de agua del vecino jardín del hospital, situado 2,5 metros por encima de la cota de la ermita. El presidente de la Cofradía de Santa Lucía, Francesc Llop, explica que "lo que queríamos es que la iglesia no se regase cada vez que lo hacía el jardín". De ahí el proyecto de excavar un foso perimetral para evitar la entrada de humedad cuyo encuentro con el jardín se ha resuelto mediante un terraplén.

La conexión con el jardín
La falta de coordinacion entre la remodelación del jardín del Hospital, encargada por la Diputación de Valencia al arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, y la intervención para oxigenar Santa Lucia está obligando a buscar puntos de encuentro a posteri de la obra del jardín. Para Vila, la mejor solución "por estética y seguridad" es el terraplén, que se ha conectado con una escalera con el jardín para evitar un "cul de sac". 
A la aireación de las fachadas ha contribuido tanto el terraplén como la retirada del mortero de cemento, que impidía a los muros respirar, y su sustitución por un estuco de cal que, además de dejar respirar a las paredes, le ha dado una tonalidad blanca y luz a la ermita. Nada que ver con la imagen degradada que ofrecía la ermita hace apenas unos meses. Para el presidente de la cofradía lo importante era dignificar la imagen de la iglesia y hacerla más accesible y atractiva para el visitante.
Queda pendiente excavar el terraplén de otra fachada lateral y de la trasera, aunque "con lo que se ha hecho hasta ahora se ha mejorado en un 70 u 80% el problema de humedad", señala Vila. 
A principios de año acabará la intervención, que ahora se centra en la nueva puerta de la fachada oeste, que proporcionará una entrada a cota de calle más accesible para feligreses y visitantes.
El edificio construido por la cofradía en terrenos adquiridos en 1381 junto al portal de Torrent de la muralla medieval ha sido durante siglos objeto de un uso intensivo por la devoción a Santa Lucía, patrona de los ciegos. La cofradía valora la aportación de la fundación Hortensia Herrero aunque se calcula que son necesarios 700.000 euros para terminar la restauración de la ermita. 
La intervención le ha permitido a Salvador Vila obtener planos de cómo pudo ser en origen la ermita, todo un enigma puesto que no existen planos o si los había se han perdido, como el "tesoro de Santa Lucía" posiblemente expoliado en las guerras y del que apenas quedan unas piezas custodiadas por la cofradía. Vila cree que en la fachada oeste pudo haber una especie de atrio porticado con una entrada que en su día se integró como nave lateral y sacristía. La presencia de un pozo en dicha nave refuerza esta hipótesis. ::H. GARCÍA VALENCIA


FUENTE: Levante-EMV
 

Subir
Diseño Web nlocal