VALLADOLID: Las hermandades buscan ayuda para costear los 110.000 euros del proyecto

lunes 17 de diciembre, 2012

El principal escollo al que se enfrenta la Junta de Cofradías a la hora de llevar a la práctica su ambicioso plan de digitalización y conservación de las 95 tallas que conforman los 32 pasos de la Procesión General del Sábado Santo es la financiación de un proyecto presupuestado en 110.000 euros. Tanto el programa informático como los sensores diseñados por el centro tecnológico de Cartif están ya disponibles, pero su aplicación requiere un presupuesto que tendrían que afrontar cada una de las cofradías a razón de 1.000 euros para escanear sus tallas -95.000 euros para las 95- y de otros 15.000 para sufragar el coste del desarrollo del 'software' a nivel industrial. «Es un presupuesto muy ajustado y que podría ser viable, aunque lo cierto es que a día de hoy y con la situación económica actual es complicado conseguir ayudas», reconoce el impulsor del plan general de conservación de las tallas, el restaurador Andrés Álvarez, quien anticipa que la Junta de Cofradías busca ya vías de financiación públicas y privadas para intentar llevar a la práctica su ambicioso proyecto. Tres veces más barato La experiencia piloto con la talla del Cristo Yacente de Gregorio Fernández, llevada a cabo por la firma vallisoletana con sede en el Parque Tecnológico de Boecillo, ha sido gratuita, pero tanto el desarrollo del programa informático como los sensores para controlar el estado de las tallas tienen un «coste económico que puede ser asumible a medio o largo plazo y que se ha ajustado al máximo gracias a la aplicación de un sistema, como el del escaneado en tres dimensiones a través de fotografías, que es tres veces más barato que si se realizara con un escáner tridimensional -en este caso el coste por talla es de 3.000 euros-», señala el también responsable de las exposiciones de las cofradías. Andrés Álvarez destaca que el objetivo fundamental del proyecto pasa por «tener un archivo digitalizado de todas las tallas para garantizar posibles intervenciones en las mismas», aunque el escaneado de las imágenes también permite realizar copias exactas a escala que en un momento dado podrían venderse como figuras de regalo si así lo decidieran las hermandades. «Podría ser una vía de financiación alternativa para sufragar los gastos de este proyecto, aunque insisto en que el objetivo fundamental es conocer al milímetro el estado de las imágenes para poder realizar intervenciones de restauración o directamente tener la posibilidad de hacer un reproducción fiel si la talla llegara a desaparecer», reitera el impulsor de este proyecto. Figuras de cualquier tamaño Pero la posibilidad, y la tecnología, están ahí. Tanto es así que los ingenieros de Cartif ya han realizado una copia a escala en un «material plástico muy resistente», denominado 'P-430 ABS Model', del rostro de la talla de Gregorio Fernández elegida para realizar la prueba tanto de escaneado tridimensional como de medición de los factores -humedad, luz, temperatura...- que pueden influir en su conservación. «Disponemos de una impresora en tres dimensiones con la que podemos modelar este material -de apariencia similar al jabón o la cera- para hacer réplicas exactas a escala, aunque podrían hacerse prácticamente de cualquier tamaño», destaca el investigador del centro tecnológico Pedro Martín Lerones. Una de las aplicaciones prácticas de esta técnica pasaría por crear «réplicas exactas a escala para completar una maqueta que la Junta de Cofradías llegó a tener en los años cincuenta y sesenta con reproducciones de los 95 imágenes de la Procesión General, pero que con el tiempo se fueron perdiendo la mayoría de estas figuras», apunta el restaurador Andrés Álvarez, quien considera que esta maqueta, si llegara a hacerse, permitirá exponer el resultado con «recreaciones fieles al milímetro de todas las figuras y de los 32 pasos que podrían exponerse de forma permanente para mostrar la procesión durante todo el año».

FUENTE: El Norte de Castilla

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