Zamora: la Gestora llama a la unión de las tres cofradías

viernes 24 de agosto, 2012

El órgano provisional se ha formado atendiendo a las distintas sensibilidades que confluyen en la Pasión

La Comisión Gestora que rige los destinos de la Semana Santa zamorana y cuya composición fue acordada por trece de las 16 hermandades mantiene las puertas abiertas para que se incorporen al consenso las otras tres cofradías que se mantuvieron hasta el final afines al anterior presidente, José Francisco González Poza. Así lo aseguró ayer a este diario Antonio Martín Alén, presidente de las Capas y uno de los miembros de la Gestora. La más joven de este grupo, la vicepresidenta primera de Jesús Nazareno, Elena Santiago, explica que la composición de la Comisión Gestora se hizo pensando en aglutinar todas las sensibilidades que han mantenido una sempiterna división en la Semana Santa zamorana. Las «pequeñas» o penitenciales estarían representadas por Las Capas y el Espíritu Santo, las «grandes» tendrían su voz con Vera Cruz y Jesús Nazareno, y las medianas (con pocos grupos escultóricos) con el presidente del Silencio, Rufo Martínez de Paz.


Elena Santiago cuenta cómo a raíz de las múltiples conversaciones mantenidas entre las trece cofradías se ha conseguido superar la tradicional fractura en la Junta de cofradías, casi mitad-mitad entre las «pequeñas» y las «grandes», de tal forma que se ha logrado una buena sintonía porque «todos hemos intentado ceder en beneficio del conjunto». Justifica su presencia en la Gestora en el reparto de tareas de la directiva de Miguel Ángel Hernández, en la que a Elena Santiago le tocó la representación en la Junta de Semana Santa.


Antonio Martín Alén confiesa que tampoco cree que su cofradía tenga nada especial para estar en la Gestora, ya que es precisamente la más pequeña, aunque aceptó el reto, previa consulta a su directiva, en la idea de que «tenemos que buscar un consenso, un compromiso, un vínculo de todas las cofradías». Y esto incluye que «participemos directamente todas en la toma de decisiones, y no solo la directiva de la Junta de Semana Santa. Tenemos que asumir nuestro punto de responsabilidad e involucrarnos, es la única forma». Incluso reconociendo que «el pequeño no necesita tanto como el grande. Esto no se puede ver como un pastel que se divide en 16 porciones iguales, una para cada cofradía, sino que se tiene que contemplar como un único pastel para todos». ¿Qué tarea espera al órgano común de las cofradías a partir de ahora?. Martín Alén fija como uno de los objetivos «mejorar la imagen institucional» y buscar financiación, sí, en las instituciones, pero también en otras fuentes, incluida la mayor implicación de las hermandades.


También ayudar al Obispado a resolver una situación «tensa». Lo cierto es que ahora mismo «no he visto nunca tanta unión» y se muestra partidario de «llamar a la puerta de las demás cofradías», las tres que se mantuvieron afines a Poza, para que «se involucren de forma directa con todos los demás. No hay que hablar ni mal ni bien de la anterior directiva. Simplemente las cosas han cambiado social y económicamente. El mundo social ha cambiado y la anterior directiva ha quemado el último trecho de la anterior etapa. Ahora toca abrir una etapa nueva». En primer lugar, «modificando los estaturos buscando fuentes financiación diferentes, en vez de hacerlo en las instituciones directamente». A juicio del miembro de la Gestora «no se puede culpar de la situación de la Junta de Semana Santa» únicamente a las instituciones, sino que es necesario asumir socialmente que es necesaria la implicación de todos para mantener el órgano cofradiero. «Porque directamente todos estamos implicados y tenemos la misma responsabilidad. Es cuestión de todos los zamoranos, que tenemos la mejor Semana Santa de España y no podemos dejarla morir».


En breve la Comisión Gestora tiene intención de reunirse con el obispo, Gregorio Martínez Sacristán, ahora de vacaciones, porque «es el jefe de la Iglesia y lo está pasando mal. Ahora es el momento de dar tranquilidad, tiene que solucinarse, nunca había visto tan unidas a las cofradías y es última oportunidad que se presenta» para resolver para siempre la división.


Vicepresidenta de Jesús Nazareno


Con 31 años esta arquitecta es la novata del grupo. Regresó a Zamora en octubre pasado y se incorporó al proyecto de Miguel Ángel Hernández en la Cofradía de Jesús Nazareno.

 

Abad del Espíritu Santo

Abogado, aunque trabaja como funcionario en la Diputación. Casado y con seis hijos. Miembro fundador del Espíritu Santo donde fue diez años viceabad y lleva dos de presidente.


Presidente de la Vera Cruz


El dirigente más experimentado, ya que en 2009 inició su séptimo mandato al frente de la cofradía a la que pertenece desde 1953. Tiene una empresa de fontanería.


Presidente de las Capas


Empresario de construcción y pintor, de 52 años. Lleva cuatro años como presidente de las Capas, en la que ha ocupado otros cargos directivos. Preside también Valderrey.


Presidente del Silencio

Nacido en Zamora, en 1964, abogado en ejercicio, casado y con dos hijos. Preside la Hermandad del Cristo de las Injurias desde 2008, aunque ya estaba en funciones antes.

 

FUENTE: La Opinión de Zamora

Subir
Diseño Web nlocal